Cada investigación que tomo tiene un expediente: la pregunta, los archivos, el registro en curso y las pruebas. Las investigaciones públicas viven aquí mientras exista este sitio — empezando por el Expediente 001. Los expedientes de clientes se construyen igual, pero son privados: el tuyo te pertenece a ti, y nadie más lo ve. Aquí está también la respuesta a la primera pregunta de todo cliente: ¿qué recibo exactamente?
La Isla del Padre lleva el nombre de un sacerdote cuyo año de nacimiento nadie ha documentado — la estatua junto al puente dice literalmente "177?". Este expediente rodea el acta de bautismo perdida: libros de entierros, su testamento de 1828, su propia firma y el archivo de ordenaciones en Monterrey.
Abrir el expediente →Cada caso empieza con una pregunta que nadie en la familia puede responder. Un bisabuelo perdido. Una leyenda que podría ser cierta. Una línea que se corta en la frontera. Tráeme la tuya.
Abrir un CasoLa mayoría de los genealogistas te entregan un reporte — un PDF, un árbol impreso, una carpeta. Queda desactualizado el día que llega, y nadie en la familia lo abre dos veces. Yo no hago reportes. Construyo lo que ves abajo: un expediente completo, organizado y con referencias cruzadas de tu familia, y un sitio web donde vive.
Cada caso se entrega tal como se está trabajando éste. Las capturas de esta página son la bóveda real de trabajo detrás del Expediente 001 — no una maqueta.
Tu ascendencia completa rastreada en registros originales — no copiada de árboles ajenos en internet. Errores encontrados, documentados y corregidos; cada persona ligada al registro que la comprueba.
Tu familia como una red interactiva, codificada por colores y con referencias cruzadas — personas, lugares, documentos y preguntas abiertas, todo conectado y organizado como una investigación, no como un diagrama.
Construido para ti, y tuyo para siempre — un sitio vivo en línea que compartes con toda la familia con un solo enlace. ¿Lo quieres privado? Puede protegerse con contraseña, solo para ojos de la familia.
Los registros mismos — libros parroquiales, testamentos, censos — incrustados justo donde se citan, para que cualquiera en la familia pueda seguir el razonamiento y comprobarlo.
Tu propio expediente se construye igual, con la misma regla: si no se puede ligar a un documento, no entra.
Cuéntame qué quieres descubrir. Lo reviso gratis, te digo si tiene solución y te cotizo todo antes de que empiece el trabajo.